24 horas con Gmail corporate (o larga vida a la Cloud Computing)
La verdad es que cuando tienes uno o varios dominios, la gestión del correo termina por ser un tostón bastante considerable. Gestionar pocos usuarios o varias listas de correo no es complicado, pero llega un momento en el que algún spammer termina encontrando tu dirección por mucho cuidado que tengas… y ahí es cuando todo empieza a resultar bastante coñazo si estás usando linux y las herramientas gratuitas que tienes a tu disposición…
Mantener a raya doce mil correos de spam/virus diarios contando como todas herramientas con spamd y clamav y postfix como MTA, empieza a ser bastante tedioso, no por complejo, sino por la cantidad de tiempo que le echeas dejándolo fino.
Total, que al final me he decidido a probar Gmail corporate… Los pasos son bien sencillos, desde luego es la migración de correo más simple que he hecho nunca…
- En primer lugar no hay más que darse de alta en google apps. Una vez hecho esto nos pide confirmar que somos administradores del dominio, lo que se puede hacer a través de un CNAME en DNS o si tenemos un servidor web para ese dominio, colgando un fichero de texto.
- Activación del sistema de correo: debemos cambiar nuestros MX por los siguientes (entre paréntesis la prioridad): ASPMX.L.GOOGLE.COM (10), ALT1.ASPMX.L.GOOGLE.COM (20), ALT2.ASPMX.L.GOOGLE.COM (20), ASPMX2.GOOGLEMAIL.COM (30), ASPMX3.GOOGLEMAIL.COM (30), ASPMX4.GOOGLEMAIL.COM (30), ASPMX5.GOOGLEMAIL.COM (30). Una vez hecho esto y en aproximadamente una hora, tenemos el sistema listo.
- Podemos crear “shortcuts” para el resto de aplicaciones de Google que podemos utilizar (docs, calendar, gtalk, sites e iGoogle a base de hacer cnames contra ghs.google.com
- Desde el dashboard de administración podemos crear nuevos usuarios (hasta 500 en google apps para particulares), listas de correo, etc.
Y eso es todo, a partir de ahora utilizaremos nuestro correo exactamente igual que como lo hacemos con Gmail.com, incluídas las funciones de pop/imap como se puede ver en la captura del cliente de correo del iPhone que sigue.
En resúmen, esto es comodísimo. ¿Pegas? De momento sólo encuentro una: el Gran Hermano cada vez es más grande… ¡pero tienen cookies!
