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  • ¿A qué huelen las nubes?

    Publicado el 17 17UTC febrero 17UTC 2009 alberto 4 comentarios

    Tengo que admitir que mis recelos sobre todas estas cosas que están saliendo últimamente sobre cloud computing, web 2.0 y similares, se deben en gran medida a que coincido plenamente con Alfredo de Hoces. Internet últimamente está lleno de bloggers que sin tener el más mínimo background técnico, van de divos porque se han leído el pdf de resúmen comercial de algún que otro producto super molón de la muerte.

    Con la bandera del software libre, el buen rollismo, el compartir es lo más y eh! que soy 2.0, una cantidad considerable de cantamañanas puebla Internet con la Verdad por delante. Ahora es ser super cool osea de la muerte poner una licencia de creative commons en tu web, hacer un blog a base de hacer copy/paste de business week technology y techcrunch (muy recomendables por cierto) como alguno que yo me se, sentar jurisprudencia con tus opiniones basadas en lo que dicen otros, eso sin contar con el autobombo que se dan porque algún pobre desgraciado en un medio de comunicación les ha contratado para escribir reportajes sobre tecnologías. Pero en fin, tampoco me parece mal en sí, pero la verdad por delante, hoy por hoy son negocios, no blogs.

    Dicho esto, sí que es cierto que las cosas están cambiando en el mundo tecnológico. El concepto de “Cloud Computing” que yo sigo considerando como simple outsourcing aplicado a Internet, terminará siendo un rotundo éxito ya que aporta todas las ventajas de un outsourcing clásico: el proveedor de servicios podrá aplicar economías de escala obteniendo mejores precios y reduciendo tanto sus costes como los de sus clientes, será un especialista en ciertas materias y por tanto, podrá ofrecer un mejor servicio a los usuarios.

    Hace unos días leíamos que Microsoft va a lanzar su propia cadena de tiendas. Queda por ver si será a lo Apple Store o más bien un showroom como las tiendas Sony Style, pero lo que está claro es que algo está pasando. Google se mete en la telefonía, Microsoft abre tiendas como si fuera Apple y Apple lanza una versión de iWork online. Y es que, con muchísimo silencio, los “grandes” se están moviendo, la maquinaria geek se ha puesto en marcha y ya no hay quien la pare.

    Hoy por hoy podemos hacer infinitas cosas a través de un navegador. Editar documentos ofimáticos (Google Docs, iWork), subir nuestras fotos (Flickr, Picassa), crear nuestras páginas web a base de plantillas y editores WYSIWYG increíblemente sencillos para el usuario sin que este tenga que saber ni html básico (Google Sites, wordpress.com, blogger.com, etc), almacenar nuestros ficheros que queremos conservar o compartir con otras personas (rapidshare, megaupload), crear aplicaciones web en remoto y que otro ejecute (Google apps, Amazon WS) y, en breve, combinar lo que se puede hacer vía navegador con ciertas prestaciones de un equipo local será algo tremendamente utilizado (Google Gears) y, a no mucho tardar, veremos aplicaciones binarias correr en navegadores.

    A esto sumemos la aparición de hardware increíblemente barato como los netbooks. El netbook en sí no creo que sea exitoso ya que su tamaño es un castigo para el usuario y a mi propia experiencia me remito, pero sin embargo la idea de vender un hardware increíblemente barato y con potencia suficiente para mover aplicaciones medianas, es cuando menos, muy interesante.

    Y es que no me extraña que haya este silencio tan monumental. Aumentemos la demanda de los equipos “a là” netbook de manera que su precio baje aún más, equipémoslos con tarjetas SIM para tener conectividad 24×7 y ofrezcamos todos los servicios de que hablamos en un pack conjunto y estamos a las puertas de la mayor revolución informática desde que Microsoft metió una copia de Windows en cada pc doméstico. Se acerca el “Navegador Operativo”.

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  • Crisis 101

    Publicado el 4 04UTC febrero 04UTC 2009 alberto 1 comentario

    Últimamente los medios de comunicación nos abruman con datos de inflación, deflación, desempleo, tipos de interes interbancarios, euribor, cotizaciones del mercado de valores… ¿pero qué es lo que está pasando en realidad?

    El sistema financiero, aunque no lo parezca, no es tan difícil. Sigamos un simple flujo que empieza en la panadería:

    1. Te vas a comprar una chapata. Qué le vamos a hacer, te mola la corteza dura
    2. El panadero con el euro que te ha cobrado (es un panadero caro que gusta de ayudar en ejemplos simplones para esta humilde web), pongamos que emplea la mitad en pagar a la gente que le provee de harina y la otra mitad se la gasta en comprarse champú en el supermercado para quitarse la harina del pelo cada noche después de hacer el pan.
    3. El señor que vende la harina, emplea la mitad en pagar sus costes. De la otra mitad, emplea una mitad en reinversión en la empresa, parece que este año se está vendiendo un montón de pan y sería buena idea. Para ello, lógicamente, necesita más empleados para poder asumir la nueva carga de trabajo. El cuarto restante, lo da en devolver el dinero que le prestaron para montar su negocio, con lo que el inversor, podrá reinvertir en otra empresa que generará más empleo.
    4. A su vez, la dueña del supermercado, “miembra” honorable de su asociación de vecinos, pagará con una mitad a los mayoristas que le llenan el supermercado y con otra mitad decidirá que va a ampliar el local para meter más líneas de estanterías, ya que el barrio últimamente parece que se pirra por comprar patatas al vinagre y no tiene suficiente capacidad de oferta. Para ello va a necesitar contratar más personal, ya que las colas en las cajas en los últimos tiempos resultan molestas a sus clientes.
    5. Cada uno de estos nuevos empleos genera los 4 pasos previos de nuevo, con lo que todo el mundo contento y trabajando.

    Pero de repente… oh, llega ¡LA CRISIS! ese bicho peludo tipo monstruo de las galletas que todo político detesta, porque sabe que le hará perder votos (realmente es su incapacidad la que provocará esto, pero ellos siempre son felices echando la mierda fuera). ¿Y qué pasa en las crisis? Que los que prestaban la pasta, ya no se fían, algo lógico por otra parte, ¿quién no tiene el típico amigo al que le prestaste un cd, nunca te devolvió y desde entonces no le das ni la hora? Y claro, cuando pasa esto, tenemos un pequeño problema, las empresas se quedan sin liquidez para funcionar. ¿Qué hace uno cuando va pillado de pasta? Vamos a dejar de fumar, a beber DYC en vez de J&B, a ir en metro en lugar de en coche… en definitiva, reducir los gastos fijos. El problema es que uno de los gastos fijos más grandes de las empresas, es pagar los sueldos de los empleados (gracias, oh, Papá Estado, por clavar aproximadamente un 30% extra a las empresas para cada sueldo).

    Y de repente uno se ve en la calle. Y cambia el pan por empujar con el dedo. Y el panadero dejará de comprar esos bollitos rellenos de chocolate que están tan ricos pero que ya no se puede permitir. Y el señor que vendía harina no podrá pagar la obra de la amplicación de su fábrica. Y la señora del supermercado no sólo no lo ampliará, sino que despedirá a la mitad de la plantilla para poder evitar cerrar el negocio. Y toda esa gente despedida dejará de comprar pan y se dejarán de ampliar fábricas y se seguirán despidiendo cajeras de supermercado.

    Si hacemos esto a gran escala, tenemos lo que nos pasa y lo que nos va a pasar, la gran debacle.

    Pero vayamos a la pregunta del millón: ¿esto, cómo se arregla? Pues ojalá lo supiera, sería asquerosamente millonario asesorando Gobiernos, lo que sí se, es que los actuales Gobiernos del mundo están haciendo la bola de nieve más y más grande con las medidas que están tomando. Todos echan la culpa al liberalismo cuando el problema precisamente es el intervencionismo exagerado que hay. El euribor que fija las hipotecas en España, lo fija artificialmente el Banco Central Europeo, ¿no será que a lo mejor el precio de la deuda es más alto que lo que en realidad se está dando?, contratar un trabajador a una empresa le cuesta una media de un 30% más de lo que el trabajador cobra, sin contar con los impuestos que paga el trabajador, que reducen su capacidad de compra notablemente. De paso, se sube el salario mínimo, dejando en bandeja a los empresarios hacer limpiezas espectaculares de su plantilla menos cualificada y que menos le cuesta sustituir, con lo que en vez de proteger a los mileuristas, se les perjudica incluso más.

    Y no contentos con eso, se gastan lo que queda en el “colchón” estatal en hacer Obra Pública, que no es más que un pan para hoy hasta que se acabe el colchón.

    Señores míos, en vez de poner a parir al liberalismo, aplíquenlo, reduzcan impuestos, todos, iva, indirectos, irpf, sociedades, vivienda, liberalicen el mercado, fomenten la creación de nueva empresa privada y a largo plazo, por Dios, pónganse de acuerdo en educación y creen generaciones de ciudadanos que sean competitivos en un mercado global a 20 o 30 años vista y fomenten la investigación y el desarrollo para que a 10 años vista se empiecen a vislumbrar las trazas de lo que sería un país que se puede autosostener con su producción y exporte más que importe.

    Pero bueno, esto es España y nunca va a cambiar… yo mientras tanto, me voy a pasar otro fin de semana GENIAL con Hanneke, que llevamos un mes sin vernos y estoy deseando estar con ella :)