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  • Plataforma para la difusión de las nuevas tecnologías

    Publicado el 1 01UTC marzo 01UTC 2010 alberto 4 comentarios

    En los últimos tiempos se están escuchando multitud de despropósitos por parte de mucha gente. Presidentes de compañías de telefonía pretendiendo cobrar a todo aquel que preste servicios utilizando sus redes como medio de transmisión (¿no era este precisamente su negocio?), gente de las entidades de gestión apoyándolo y ampliándolo, o incluso el propio Ministro de Industria, además de algunos usuarios de Internet que defienden ilegalidades por el mero desconocimiento de las normas vigentes.

    Mientras tanto vemos que en el Reino Unido se está proponiendo que su Ley de Economía Digital fuerce que se cierren las redes Wi-Fi abiertas en universidades, bibliotecas y comercios para “proteger los derechos de autor”, así como iniciativas de los grupos de presión de la industria como la ACTA, un acuerdo multilateral de varios miembros de la industria para combatir la mal llamada piratería, que incluye propuestas como el bloqueo indiscriminado de conexiones que se estime que pueden estar haciendo descargas ilegales sin que un juez lo dictamine.

    Sin embargo, el problema de fondo no es que haya grupos que, movidos por sus propios intereses, pretendan barrer para casa y convertir todo lo que rodea la tecnología en un reducto para unos pocos, no. El problema es que juegan con ventaja: la amplísima mayoría de la gente a la que afectan estos cambios no tiene ni idea de tecnología y los que la tenemos, hasta el momento, no hemos sido capaces de trasladarles la importancia de lo que nos preocupa. Y esto es un terrible error por nuestra parte.

    Hasta el momento, todos los intentos de que la sociedad en su conjunto comprenda que medios como Internet no son más que un medio más y una extensión de lo que ya sucede en el resto de entornos conocidos han sido fallidos, en parte por el gran poder de los lobbys de las industrias y los propios medios de comunicación que ven sus modelos de negocio hacer aguas y en gran parte también, por la poca habilidad que hemos tenido aquellos a los que nos interesa la tecnología en promulgarla.

    Por ello, llevo un tiempo pensando en que haría falta algún tipo de organización, que de forma conjunta y centralizada, tratara de poner en común todo lo que la gente aún debe saber. No se trata de luchar contra los grupos de presión, sino de educar a la sociedad en una materia que es el futuro para todos nosotros. Para esto harán falta abogados, diseñadores gráficos, bloggers, traductores y, en definitiva, el apoyo de cualquiera que pueda aportar su granito de arena para evitar que el desconocimiento de paso a restricciones inadmisibles.

    A todos os los que os pueda interesar colaborar, os animo a contactar conmigo.