El mercado móvil corporativo
En mis dos últimos posts escribía sobre dos temas que en mi humilde opinión van a ser de una espectacular relevancia en el futuro, el acceso masivo a Internet a través del móvil y, por ende, la falta de estandarización existente en la actualidad que es una de las barreras que se han de salvar para lograrlo (además de la ampliación de la infraestructura de comunicaciones existente, que no soportaría semejante concurrencia de usuarios).
A día de hoy tengo mis contactos y calendario “en la nube”, manteniendo sincronizados mi teléfono, mi portátil y mi pc a través del servicio Mobile Me de Apple, utilizo Skype en el móvil, así como twitter, facebook, linkedin o gtalk. Puedo escribir nuevos artículos en la web o revisar los comentarios desde ahí o incluso utilizar un navegador GPS que se actualiza a través de la conexión a Internet del teléfono.
Todo esto lo hago a través de un iPhone, pero todo esto cualquiera lo podría hacer con otros teléfonos que utilicen otros sistemas operativos como puedan ser symbian o android por poner un par de ejemplos, los cuales han triunfado por una razón sencilla: cualquiera puede desarrollar para esos teléfonos de una forma sencilla y rápida y, además, en los últimos tiempos han surgido modelos de negocio que han supuesto un incremento impresionante en las ventas de los fabricantes a través de las tiendas de aplicaciones como puedan ser iTunes Store o el Market de Google.
Todos ellos tienen un punto en común: están pensados para el mercado doméstico. Apple abrió el melón – ¿o debería decir manzana? – de las ventas millonarias de terminales y los ingresos por cientos de miles provenientes de la venta de aplicaciones al usuario final y los demás se están limitando a copiar ese modelo de negocio.
Ahora bien, todos estos terminales están dirigidos al mercado residencial y esto provoca un problema cuando los sacamos de ese ámbito. Si yo mañana quiero cambiar mi iPhone por un Nexus One, voy a tener algún que otro problemilla para replicar mi agenda, contactos y configuraciones de aplicaciones como pueda ser el correo. En mi caso, como particular, no pasa nada, emplearé algunas horas en realizarlo y problema solucionado. Pero en el mercado corporativo esto puede ser bastante dificultoso de realizar. Si imaginamos una empresa de las del IBEX35 por poner un ejemplo, con parques móviles que pueden superar los 20.000 terminales, que la configuración del teléfono requiera de tareas manuales no sólo es una tarea árdua, sino que además cuesta un auténtico dineral en personal de soporte.
En un ámbito más técnico, plantea además una serie de problemas que es complejo abordar. Dotar de un acceso total a la información corporativa al terminal puede producir serios problemas de seguridad en caso de robo del teléfono, por lo que es importante un mecanismo de desactivación inmediata de ese acceso, cosa que es prácticamente imposible hacer desde la corporación con rapidez suficiente. En caso de optar por securizar la infraestructura a la que acceden los terminales, aparecen otros problemas como la usabilidad del teléfono. Por ejemplo, si se opta por añadir autenticación de dos factores, es más complicado gestionar varias aplicaciones a la vez para leer el token en una y pegarlo en otra que lo que puede ser en un ordenador tradicional, creando una complicación añadida para el usuario que hace que termine por no utilizar la aplicación.
Por el momento sólo RIM, el fabricante de BlackBerry, es el único que se orienta al mercado corporativo presentando una solución que se integra de una forma más o menos razonable con el resto de la infraestructura de una empresa. A través del servidor BES situado en la empresa es sencillo mantener y administrar todo el parque móvil: alta y baja de terminales, despliegue de aplicaciones, etc. Pero tenemos que admitir que es bastante complicado limitar que todo el mundo use BlackBerry. ¿Quién no conoce algún caso donde a algún directivo se le antoja utilizar la más ultimísima tecnología volviendo loco al personal de IT? ¿puede cualquier empresa permitirse el coste de una infraestructura BlackBerry? Es aquí donde surgen los problemas. Existen algunas soluciones a nivel corporativo para gestión de parques móviles (algunas menos desde que Nokia descontinuó la suya), pero estas soluciones no son más que un parche temporal que ata a la empresa a la solución y al proveedor de la solución al fabricante del teléfono, ya que un cambio por parte del fabricante del teléfono deja inoperativa la solución implantada en la empresa.
Ante todo esto, surge varias preguntas: ¿realmente un teléfono debería ser tan compatible con otros como lo que pueda ser la conexión de un portátil del fabricante que sea con otros? ¿debería por contra quedar la telefonía al margen del resto de infraestructuras de una corporación?
