Lo de la industria audiviosual no tiene nombre
Mira que yo quiero pagar. Me compré un kindle de Amazon y no el eReader de Sony que es cláramente mejor técnicamente exclusivamente por la comodidad de poder comprar libros directamente en él.
Esta semana santa me voy de vacaciones y como voy a estar 3 o 4 días sin acceso a Internet – ¿sobreviviré? – me quería llevar algún libro fácil de leer para entretenerme un rato, así que había pensado en empezar con la trilogía de Stieg Larsson.
Ahí iba yo con mi VISA en mano a buscar el libro en Amazon…
Me lo temía.
En este caso particularmente no me importa porque terminé comprando la edición para kindle en inglés, pero luego se extrañan de que la gente piratea y se baja cosas y no paga por nada. No se si a los señores de las editoriales y las discográficas les dará igual, pero a mi particularmente pagar unos 300€ por el lector de eBooks, ir a comprar un libro y no encontrarlo es una cosa que me cabrea y que lo único que me apetece es buscarme el libro en pdf por alguna parte y bajármelo ¡YA! que es lo que quería hacer. Tampoco es que me compre la biblioteca de alejandría cada mes, pero uno o dos libros suelen caer… ¿tan sobrados van que les da igual perder esas ventas por no ser capaces de ofrecerme lo que quiero?
La culpa de las descargas “ilegales” no es de los usuarios señores míos, es de que ustedes no son capaces de ofrecerme lo que quiero y, como ustedes no lo hacen, yo me tengo que buscar las castañas. Renuévense. Despidan a sus consejos de administración. Adáptense de una vez… o cierren.
Y encima, con amenazas.
