Cómo limpiar una pluma estilográfica

18/05/2010 1 Comment by acorsinl

Llevaba ya bastante tiempo sin limpiar la pluma y rara era la vez que la utilizaba que no me ponía de tinta hasta el hombro, así que hoy ya tocaba. Hasta que me regalaron la pluma con la que escribo desde que acabé la carrera utilizaba plumas cutres, por lo que nunca me había preocupado por limpiarlas pero con esta había que cuidarla y recuerdo que fue bastante drama en su día hasta que encontré cómo hacerlo debidamente.

Si tenemos una pluma buena, debemos tener en cuenta que el plumín probablemente sea de oro o algún material similar y el material de la pluma tampoco será el que use para los tanques, por lo que hay que cuidarse mucho de no cometer un error que nos haga arrepentirnos toda la vida.

Para limpiar la pluma utilizaremos siempre agua destilada. No queremos que nuestra pluma buena se llene de cal, cloro y demás cosas que el agua de grifo contiene. Pero a lo que vamos, ¿qué debo hacer para dejarla en condiciones?

En primer lugar introduciremos la boquilla (la tapa, caperuzo, como lo queráis llamar) en agua y lo dejaremos 24 horas en remojo. Cada vez que el agua se vaya tintando la cambiaremos por agua nueva. Puede parecer una barbaridad de tiempo, pero cuando lo hagáis os sorprenderá la cantidad de tinta reseca que puede haber dentro de la boquilla y la de veces que vais a cambiar el agua.

En cuanto a la estilográfica en sí misma, debemos distinguir las de cartucho de las que utilicen algún sistema tipo émbolo. En las de cartucho no hay más que poner en remojo también el sistema de carga, es decir, la parte consistente en el plumín por un lado y el sitio donde encajan los cartuchos por el otro. En las que utilizan sistemas de émbolo y no son desmontables, no queda más remedio que coger un vaso con agua limpia, otro vaso vacío y proceder a llenar con el agua limpia y a vaciar en el otro una y otra vez hasta que el agua de la pluma salga totalmente limpia.

En este sentido recomiendo utilizar un tercer vaso más, en el que meteremos la pluma después de cada vaciado a fin de que los restos de tinta que va soltando las primeras veces se queden en ese vaso y no en el que tenemos con agua limpia.

Una vez conseguido esto (paciencia, puede llevar horas), procedemos a secar para evitar el óxido. En las que sean de cartucho podemos soplar para que salga el agua por el extremo del plumín y en las de émbolo, colocar el plumín sobre papel de cocina para que vaya absorbiendo el agua. Tengo pendiente de probar introducir la pluma en algún recipiente con arroz, que probablemente fuera efectivo.

Y eso es todo, una vez hecho esto ya podemos proceder a cargar la pluma otra vez con la tinta que más nos guste (recomendablemente, tintas buenas con pocos residuos).

One Comment

  1. Anonymous
    928 days ago

    Me parece todo estupendamente expicado, pero, ¡Ojo! si pomes el plumín en contacto con arroz, hay probabilidades de que lo estropees. Pruébalo con alguna pluma barata primero…
    Un cordial saludo.

    Reply

Post a Comment

Your email is never published or shared. Required fields are marked *